“Undo Send” Google te permite cancelar el envío de correo por error.

gmail-undosend1

Quién más y quién menos ha mandado alguna vez un correo electrónico a la persona equivocada, pero ahora Google permite a los usuarios de su servicio Gmail cancelar el envío de un email, aunque sólo si reaccionan con rapidez.

¿Quién no se ha arrepentido alguna vez de haber enviado un email? ¿Quién no se ha equivocado al escribir la dirección del destinatario o simplemente olvidó incluir un documento adjunto? Google ha pensado en una solución para ello, aunque exige cierta rapidez del usuario. Se trata de la herramienta para Gmail ‘Undo Send’, que suspende el envío de un correo si nos arrepentimos cinco segundos después de haber pulsado “enviar”. El popular buscador de Internet ha anunciado en su blog corporativo el lanzamiento de Undo Send, una herramienta para Gmail que suspende el envío de un correo si nos arrepentimos cinco segundos después de haber pulsadoenviar“.

“A veces he mandado un mensaje e inmediatamente me he dado cuenta de un error…”

Reconoció Michael Leggett, diseñador de experiencia para el usuario de Google en el blog, quien citó casos

“… como olvidar incluir un archivo adjunto o decirle a alguien que no podré asistir a su fiesta sorpresa …”

La nueva herramienta, que los usuarios tendrán que activar en la configuración de Gmail, da cinco segundos adicionales para arrepentirse y cancelar después de, por ejemplo, haber elegido por error “responder a todos” y haber mandado un email multitudinario criticando a una persona del grupo.

Pero este no es el primer servicio creado por Google para, aparentemente, protegernos de nosotros mismos. El pasado octubre, el buscador anunció Mail Goggles, una función para Gmail que, una vez activada, somete al usuario a una prueba sencilla de matemáticas antes de mandar un correo. La función, pensada para evitar el envío de emails en estado de embriaguez, funciona por defecto sólo durante las noches de los viernes y sábados, pero los usuarios con una vida nocturna más activa pueden configurarla para utilizarla durante toda la semana.

¿Se muere el correo electrónico?

correo-eamil3

Publicamos un artículo de Fernando Bueno, el cual seguimos desde hace tiempo en el arca de la web, por su interés lo reproducimos a continuación:

Este es un tema del que se lleva hablando desde hace mucho tiempo. Yo no creo que el correo vaya a morir. Tal vez lo que suceda es que se modifiquen los canales de envío de mensajes, que haya una mutación, pero desde luego la mensajería electrónica no desaparecerá.

El correo electrónico es un fenómeno curioso. Los nativos digitales de reciente aparición, adolescentes en su mayoría, apenas saben de la existencia del correo electrónico. Cuando les pides su dirección de correo, te remiten a su nick en Facebook, en Tuenti o te dan la dirección de su Myspaces. Si acaso, te dan la dirección de su messenger, sin entender que detrás está una dirección de correo electrónico.

Esta situación es la que a muchos bloggers les lleva a concluir que el correo electrónico esté muriendo, algo a todas luces equivocado.

Tarde o temprano, los adolescentes digitales maduran y entran en el mercado laboral, donde el correo electrónico es el canal de comunicación presente y futuro por excelencia. Bueno, el correo electrónico y el fax, ese macabro invento que tanto les gusta a algunos detractores del correo electrónico, por lo que tiene de inseguro, según ellos; ya que nunca se han parado a pensar lo sencillo que es falsificar cualquier documento con un poco de Tipp-ex, unas tijeras y algo de paciencia. Todo ello gracias a la escasa calidad y resolución del sistema de fax. Ah! pero eso sí. Tienen un papelito al que otorgan el carácter de verdad absoluta y al que denominan “reporte de actividad”. Como si con el correo electrónico, no se pudiera certificar la autoría del emisor y la recepción del documento, así como su contenido. Cuestión de ignorancia, supongo.

Pero volviendo al tema planteado, se me ocurre pensar en lo que puede llegar a convertirse el correo electrónico. Por un lado tenemos toda una generación que no lo usa como tal, pero que no puede desprenderse de él. Recordemos que para acceder a cualquier servicio web, es necesario disponer de una dirección de correo y hasta acceder en determinadas ocasiones para verificar que eres quien dices ser (o al menos que tienes acceso a esa cuenta de correo). Por otro lado, tenemos a personas que viven (o vivimos) pegados al correo electrónico y que dependemos de él como un medio de comunicación rápido y eficiente. Entre medias, hay todo tipo de usos. Desde quienes reenvían todo tipo de basura que les llega hasta quienes leen su correo cada quince días. Eso sí, todos podemos disponer de un buzón donde recibir nuestra correspondencia electrónica. Ahora bien. Este buzón, es posible que sea lo que puede mutar en un futuro.

Al igual que las cuentas POP y el acceso al correo electrónico desde un cliente de correo monolítico tiende a desaparecer en favor del correo web, tal vez lo que desaparezca sea el correo tal como lo entendemos hoy y migre hacia la mensajería dentro las redes sociales que, tal vez, en un futuro no muy lejano estén entrelazadas de forma que sea posible comunicarse desde unas hacia otras. En el fondo, me da igual que cambie el medio si la funcionalidad es, cuando menos, la misma. De igual manera que no me importa que desaparezca el papel, el formato, el soporte, el libro-papel, si lo que queda es la posibilidad de continuar transmitiendo información o sentimientos al lector.

No es el soporte lo que define al libro, como no es el formato lo que define al correo electrónico. Lo que cuenta es la posibilidad de enviar y recibir información y eso siempre perdurará.

Enfadarse por Email…

enfadosemail
Reproducimos un informe escrito por Ana S. Cruzat, que nos resulta muy interesante sobre el uso del correo electrónico para comunicarnos, merece la pena dedicar unos minutos a su lectura:
“Recibimos muchos e-mails, ya no sabemos estar 24 horas sin consultar el correo y hemos entrado en una dinámica de abrir-leer-responder sin tiempo para pensar qué o cómo contestamos. Y a veces eso trae consigo malentendidos y enfados, tanto a nivel personal como profesional, especialmente cuando el correo va dirigido a varios interlocutores”.
Lo dice la consultora Mayte Rodríguez, una de las expertas que ha participado en un estudio que revela que seis de cada diez personas se han enfadado por un email.

Las palabras se las lleva el viento. Pero ¿qué ocurre con las de un correo electrónico? La respuesta es evidente. Podemos releerlo y reenviarlo a cuantas personas queramos, pero también interpretarlo a nuestra manera. Y muchas veces no damos a un mensaje el mismo sentido que quiso darle el remitente. O eso es lo que le ha ocurrido alguna vez al 63% de los receptores.

Destaca la tendencia de sustituir las llamadas telefónicas por emails, el 84% de los trabajadores lo hace.

“Cuando escribimos tenemos que ser mucho más cuidadosos que cuando hablamos porque no tenemos información extra que nos ayude a interpretar el mensaje…”

dice Pablo Claver, director general de la consultora que ha hecho el estudio, Global Estrategias/Demos Group.

Pensar para responder

Responder rápidamente, apenas sin reflexionar sobre lo que decimos, el hecho de no sentirnos intimidados por la presencia física del otro o la ausencia de comunicación no verbal que nos ayude a interpretar el mensaje son algunas de las causas de enfados y malentendidos. Los hay de todo tipo, desde la hora de una reunión o un comentario que llega junto a la petición de un informe, hasta los directamente personales.

Los correos que más molestan, aunque muchas veces no se admita públicamente, son los toques de atención de un jefe “con copia a todo el mundo”.

El objetivo del estudio era conocer el uso que hacemos del correo electrónico. Se ha hecho a través de encuestas a trabajadores de empresas de toda España. Entre las principales conclusiones destaca la tendencia de sustituir las llamadas telefónicas por emails (el 84% reconoce hacerlo a menudo aunque, en muchos casos, su interlocutor esté en la mesa de enfrente o en un departamento próximo).

La explicación más extendida para escribir en lugar de llamar es la posibilidad de poder hacerlo a cualquier hora y su eficacia a la hora de comunicarnos con varias personas a la vez.

Con copia a todos

Los correos que más molestan, aunque muchas veces el receptor no lo admita públicamente, son los toques de atención de un jefe “con copia a todo el mundo”. En esos casos:

“… aunque el trabajador no transmita su queja al remitente, sí se lo cuenta al compañero, se generan rumores y se crean conflictos. Además, un pequeño toque con buena intención se puede convertir en una gran bronca si todos responden a todos …”

Asegura Rodríguez.

¿Es fácil que te roben la contraseña?, parece que sí lo es…

contrasena-seguridad1

A diario accedemos a páginas en Internet que nos solicitan un password, una contraseña o clave secreta que sólo sabemos nosotros y que nos servirá para acceder a nuestro correo electrónico, nuestra cuenta bancaria, comprar por Internet, etc… hemos hecho una recopilación de la información más interesante en la red y los mejores consejos para que mejores tu seguridad en tus contraseñas.

¿Hasta qué punto es segura nuestra contraseña? Un reciente estudio, recogido en Baquia (baquia.com), de la empresa de seguridad Errata Security ha analizado hasta 28.000 contraseñas que fueron robadas en EE UU recientemente y colgadas en webs. De estas se extrae la poca imaginación o lo poco difícil que se lo ponemos, por lo general, a los ladrones de contraseñas, así:

  • Un 16% utiliza su nombre propio o el de sus hijos.
  • Un 14% escribe la combinación “1234” o “12345678“.
  • Un porcentaje similar teclea “QWERTY“.
  • Un 5% eran nombres de series de televisión o personajes de ficción, como “hannah”, “Pokemon”, “Matrix” o “Ironman”.
  • Un 4% utiliza la palabra “password” o alguna variante, como “password1”.
  • Un 3% utiliza expresiones como “I don”t care” (“no me importa”), “Whatever” (“lo que sea”), “Yes” o “No“.

Una contraseña más segura

Lo mejor es no bajar de los ocho caracteres y combinar números, letras y símbolos. También es recomendable no usar la misma clave para diferentes servicios. También garantiza seguridad cambiar la clave cada cierto tiempo. Algunas webs recomiendan hacerlo cada 72 días.

“… Un estudio demuestra que somos poco imaginativos y perezosos a la hora de elegir y cambiar nuestra clave.

Es algo importante, ya que nos sirven para acceder al correo, operar con el banco, hacer compras…

Lo mejor, no bajar de los ochos caracteres y combinar letras, números y símbolos.”

Leémos en Baquia.com: Muchos estarán cansados de escuchar la importancia que tiene contar con una contraseña segura con el fin de evitar males mayores. Son muchos los consejos que se han dado al respecto, pero una gran mayoría de los usuarios sigue considerando que no es tal la importancia dada. Hace apenas unos días, un nuevo estudio señalaba que dos tercios de los internautas utilizan la misma contraseña para todo.

Cnet ofrece diez útiles recomendaciones a tener en cuenta. Lo primero, según el autor, es nunca escribir las contraseñas en un papel, ya que se corre el riesgo de que otra persona lo encuentre y lo utilice.

La mejor manera de elaborar la contraseña es utilizar un método propio. Por ejemplo, utilizar las cifras de un número teléfono inactivo al revés y luego sustituirlas por las letras del abecedario. También pueden mezclarse diferentes técnicas y combinar letras y números.

Uno de los aspectos significativos a tener en cuenta es que no se debe dar la contraseña a otra persona por teléfono ni por correo electrónico. En el caso de que sea necesario darla, por teléfono nada más, se recomienda a continuación cambiar la contraseña.

Otro consejo básico es deshabilitar la función AutoCompletar de los navegadores. Asimismo, es recomendable modificar las contraseñas a menudo, aunque aparentemente no existan razones de peso para hacerlo.

En el caso de que estemos utilizando un ordenador público, una vez terminada la sesión no hay que olvidarse de borrar el caché y, en el caso de que fuera necesario, deshabilitar la función AutoCompletar.

Utiliza todas tus armas defensivas en la Red para proteger tu intimidad virtual.

Tus claves deben ser solamente tuyas.(por Enrique Gallud Jardiel)

Las contraseñas que se emplean para autentificar un usuario sólo proporcionan un nivel muy básico de protección. Es un mecanismo débil, debido a que los usuarios que no dominamos los secretos de la informática no siempre elegimos las contraseñas adecuadas.

Hay programas muy sofisticados, rápidos y efectivos para romper contraseñas, llamados password crackers, basados en distintos sistemas combinatorios; pero nosotros no debemos morir sin presentar batalla.

Pónselo difícil

Fuera del diccionario: Hay sistemas de desciframiento basados en los diccionarios, por ello elegir como contraseña una palabra que esté en el diccionario no es una buena idea, aunque el término sea muy raro o esté en otro idioma. Por la misma razón, una palabra que empiece por las letras x ó z tiene menos posibilidades de descubrirse, porque esos programas funcionan alfabéticamente. Evita combinaciones que empiecen por las primeras letras.

Datos desconocidos: Es posible que la persona que quiere entrar en nuestros archivos nos conozca, por lo que el nombre de nuestra pareja o padre es una mala opción. Lo mismo pasa con las fechas de cumpleaños o nombres de mascotas. Si el atacante sabe que nos gusta Harry Potter, probará cualquier palabra asociada a él.

Pregunta relacionada: Si olvidas tu contraseña, en algunos lugares te la envían tras responder a una pregunta relacionada que tú mismo has elegido previamente. Es mejor no usar nunca esta opción. Si tienes una pregunta muy fácil (¿cuál es mi libro preferido? ¿En qué lugar veraneo?), la cadena de seguridad se rompe por ahí, porque quizá en algún lugar de tu página web hayas incluido esa información.

Tamaño: Una buena contraseña debe tener al menos seis caracteres. Lo ideal es usar el número máximo de caracteres que se nos permita en cada caso. El tamaño sí importa, porque cuantos más caracteres haya, más difícil es reventar la contraseña.

Complejidad: Lo mismo puede decirse de su grado de dificultad. Muchos ataques sólo combinan letras y números y no son eficaces contra combinaciones raras de signos. Es muy eficaz utilizar @, $, &, #, !, etc., en medio de nuestra contraseña.

Crea una difícil de descubrir

Elige una frase que te guste (UN TRISTE TIGRE, por ejemplo); elimina los espacios (UNTRISTETIGRE); sustituye letras por números o signos que recuerdes, por ejemplo: la E por un 3, la I por un 1, la T por # (UN#R1S#3#1GR3). Usa los primeros ocho o diez caracteres –todos los que puedas– y tendrás una contraseña excelente y muy segura.

No olvides cambiarla con regularidad…

La ‘viagra’, reina del correo basura.

emails-viagra

Los emails sobre la Viagra encabezan la lista de correo basura elaborada por la compañía de filtros anti-spam SPAMfighter. El conocido fármaco utilizado para algunos tipos de impotencia masculina ocupa la mayor parte de los correos basura enviados en las dos últimas semanas, especialmente en el día de San Valentín. Los spammer utilizan las variaciones de palabras para eludir los filtros de bombardeo publicitario. Según la compañía que ha realizado el estudio, la incertidumbre económica que vive el planeta y el estrés que ello conlleva, hace que las relaciones de pareja también se vean afectadas.

Debido a ello, la búsqueda y navegación por Internet acerca de este conocido fármaco, como es la Viagra, ha aumentado considerablemente generando una gran oleada de correo basura, aumentando el beneficio económico de los malhechores que se encuentras detrás de estas acciones.

Los spammer utilizan las variaciones de palabras para eludir los filtros de bombardeo publicitario, como V1@gra – V Ì agra – Viagra – V1agra, etc. De igual modo, también detectó que el correo basura enviado por “la farmacia canadiense” ha generado también un número considerable de Spam.

“.. Los spammer se aprovechan de la psicología humana. Ellos llevan a cabo sus maliciosas técnicas y conocen perfectamente el perfil de los diferentes usuarios de Internet. En el trabajo y en estas fechas tan señaladas, como el día de San Valentín, los hombres se convierten en un blanco fácil para estos ciber-delincuentes”…

…  Explica la empresa.

Y, es que no hay mal que por bien no venga… Interesante verdad?. Un saludo. 🙂 ProfesionalNet.

Mensajería semántica: Crean un sistema inteligente que corrige las direcciones de email introducidas erróneamente

stanford-email

Crean un sistema inteligente que corrige las direcciones de email introducidas erróneamente.

¿A quién no le ha ocurrido que al ir a enviar un e-mail se ha olvidado de escribir un guión bajo, o que se ha saltado una vocal de ‘hotmail’, un punto…? El mensaje, evidentemente, no llega a su destinatario. Afortunadamente el correo suele avisarnos del error, que no ha podido ser entregado, mediante otro mail de respuesta. Sin embargo, éste puede llevar tiempo después, cuando el usuario ya no está frente al ordenador y no puede arreglar el entuerto.

Un problema que podría tener pronto los días contados. Un grupo de investigadores de la Universidad de Stanford ha desarrollado un sistema que corrige mediante diversos algoritmos de tecnología semántica, que reconoce y corrige en tiempo real frases y relaciones entre palabras en lugar de simplemente reconocer los caracteres introducidos de forma individual. Por ahora, el sistema ha sido probado por 6.000 personas con resultados positivos.

Científicos de la universidad californiana de Stanford están desarrollando un sistema de “email inteligente”, que descubre a quién está dirigido el mensaje y encuentra por sí solo a su destinatario, aunque el remitente no sepa su dirección de correo electrónico.

La tecnología semántica es capaz de entender expresiones y relaciones entre las palabras, en lugar de simplemente reconocer caracteres, registrando bases de datos e internet para rastrear allí a los destinatarios del email.

“La idea es cambiar la manera en que enviamos los correos electrónicos”, explica a la AFP el profesor de informática, Michael Genesereth.

“Lo que queremos cuando enviamos un correo electrónico es enviar un mensaje, no una seguidilla de caracteres”, añade. “De esta manera, describes a la persona que quieres que reciba el email, en lugar de los caracteres” de su correo electrónico.

Genesereth y sus colegas en Irlanda, Austria y la propia universidad de Stanford comenzaron a experimentar con este sistema de email inteligente hace varios años.

Funcionó tan bien que el proyecto se extenderá a cerca de 6.000 personas que trabajan en la facultad de informática de Stanford. Luego, todo el campus podrá participar en el experimento y después… “quién sabe”.

Por ejemplo, si alguien quiere enviar un correo electrónico al jefe de un departamento o a los colegas de un equipo de trabajo, escribirá eso en sus sitema de mensajería, que entonces determinará por sí mismo quiénes son los destinatarios.

“En cierto sentido, la libreta de direcciones se vuelve obsoleta”, resume Genesereth.

“Hay muchos datos sobre gente y organizaciones. Hay datos semánticos disponibles en la web, y nuestros programas de email deberían ser capaces de usarlos para enviar inteligentemente nuestros mensajes”, señala.

En un primer tiempo, se espera que la “mensajería semántica” se utilice en empresas que desean que los trabajadores exploten con mayor eficiencia los directorios internos.

Luego, en la medida en que las empresas compartan sus datos con las de sus socios y la información en internet se vuelva más fiable, la mensajería semántica debería “crecer como un virus”, según Genesereth.

El riesgo, a primera vista, es el desarrollo exponencial de correos basura, pero el investigador afirma que no hay mucho que temer por ese lado.

“Es divertido pero cierto”, explica Genesereth: “Puedes apuntar específicamente al público que buscas”.

En la práctica, “en un universo de mensajería semántica habría menos necesidad de enviar avalanchas de correos basura: en lugar de enviar mensajes a todo el mundo, se lo envías directamente a la gente que podría estar interesada” en él, opina.

Entre otros, la tecnología podría incluir un filtro que elimine a ciertos remitentes, de manera más eficiente que en la actualidad.

“Los problemas que se plantean con el correo semántico no son diferentes a los del correo actual”, observa Genesereth: “Si mi mensajería sabe quién me envía un mensaje, puedo utilizar un filtro inteligente”.

Aún se desconocen las empresas que implementarán la tecnología en sus servicios de correo electrónico pero los investigadores han avanzado que se han mostrado más interesadas las organizaciones para incluirlo en el trabajo y aumentar la eficiencia.